
La Comisión Europea quiere reforzar el aprovisionamiento y almacenamiento estratégico de minerales esenciales para la industria. Von der Leyen advierte de que la UE depende de China en más de un 80% para numerosas materias primas críticas y hasta en un 90% para algunas tierras raras.
La seguridad de suministro de materias primas minerales se sitúa en el centro de la estrategia industrial europea. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado la creación de una Corporación Europea de Materias Primas Críticas, destinada a ayudar a Europa a adquirir y almacenar los recursos necesarios para sectores estratégicos como la automoción eléctrica, los semiconductores, las baterías, las tecnologías limpias y la defensa.
El anuncio se produjo durante el discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado el 16 de septiembre ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo y refuerza la apuesta comunitaria por reducir las dependencias exteriores y asegurar el abastecimiento de recursos minerales fundamentales para mantener la capacidad industrial europea.
Más del 80% de dependencia de China
Von der Leyen puso cifras a uno de los principales riesgos para la industria europea. Según señaló, la UE mantiene una dependencia de más del 80% de China para numerosas materias primas críticas, porcentaje que alcanza el 90% en determinadas tierras raras. Aunque Europa ha avanzado en la diversificación de proveedores, la presidenta de la Comisión Europea advirtió de la creciente competencia internacional por garantizar el acceso a estos recursos. La respuesta será la nueva European Corporation on Critical Raw Materials, concebida para ayudar a conseguir y almacenar materias primas esenciales para la economía europea.
Su ámbito de actuación apunta directamente a algunas de las cadenas industriales más intensivas en recursos minerales: vehículos eléctricos, chips, baterías, tecnologías limpias y defensa. La Comisión Europea vincula así el suministro de materias primas no solo con la competitividad empresarial, sino también con la autonomía estratégica y la seguridad europea.
La presión sobre la industria europea
El anuncio se enmarca en la preocupación de Bruselas por preservar su base industrial frente a la creciente competencia exterior. Von der Leyen aseguró que el déficit comercial de la UE con China alcanza los 1.000 millones de euros diarios y señaló las consecuencias que la presión competitiva está teniendo sobre determinadas fábricas y regiones industriales europeas. La combinación de competencia comercial y elevada dependencia exterior de materias primas convierte el suministro mineral en una cuestión que trasciende la política minera para convertirse en una pieza fundamental de la política industrial, comercial y de seguridad de la UE.
La diversificación del suministro aparece también en la propuesta de reforzar las relaciones económicas entre la UE y Canadá mediante una nueva Alianza para el Futuro. Entre las áreas de cooperación mencionadas expresamente por Von der Leyen se encuentran los minerales críticos, las baterías y la energía, además de otras tecnologías estratégicas. La iniciativa refuerza el papel potencial de Canadá como proveedor y socio de Europa en la diversificación de sus cadenas de suministro minerales, reduciendo la concentración actual en un número limitado de países productores y procesadores.
Las materias primas ganan peso en la estrategia industrial europea
El discurso confirma la creciente integración de la política de materias primas dentro de la estrategia industrial de Bruselas. La transición energética, la digitalización, la defensa y la reindustrialización requieren cantidades crecientes de minerales, mientras numerosas cadenas de suministro continúan altamente concentradas fuera de la UE. La futura Corporación Europea de Materias Primas Críticas supone un paso adicional al introducir de forma explícita el aprovisionamiento y almacenamiento estratégico de minerales a escala europea.
Junto con la diversificación internacional y el desarrollo de proyectos estratégicos dentro de Europa, Bruselas busca reducir la vulnerabilidad de unas cadenas de suministro que considera esenciales para su industria. El mensaje de la Comisión refuerza así una prioridad que ha ganado peso durante los últimos años: Europa necesita asegurar un suministro estable, diversificado y competitivo de materias primas minerales para sostener su autonomía industrial y tecnológica.