Los representantes de las industrias electrointensivas europeas, entre las que se cuenta la FdA a través de Primigea a través de Euromines, han realizado un llamamiento a las instituciones de la Unión Europea para que introduzcan un límite a los peajes de acceso a las redes eléctricas con el objetivo de proteger la competitividad industrial y garantizar unas condiciones adecuadas para avanzar en la descarbonización y la electrificación de la economía europea.

En una declaración conjunta publicada el 1 de junio de 2026, las organizaciones firmantes recuerdan que las industrias intensivas en energía constituyen la columna vertebral de cadenas de valor críticas y estratégicas para la economía y la sociedad europeas, incluyendo sectores como el transporte, la construcción, la generación eléctrica, las baterías, los semiconductores y la defensa. Asimismo, destacan que desempeñan un papel esencial en las transiciones energética y digital, en la descarbonización industrial, en la respuesta a la crisis de la vivienda y en el fortalecimiento de la autonomía estratégica de la Unión Europea.

Según el documento, estas industrias representan en la Unión Europea una facturación superior a 1,5 billones de euros y generan alrededor de 6,6 millones de empleos directos. Por ello, consideran que disponer de electricidad limpia a precios competitivos y predecibles es una condición indispensable para asegurar su futuro.

La declaración señala que la base industrial europea se enfrenta actualmente a una situación crítica debido a los elevados precios de la electricidad y al aumento de los costes del sistema eléctrico. Entre ellos destacan los costes asociados a las redes de transporte y distribución, que ya están registrando incrementos significativos en varios países europeos y cuya tendencia al alza podría intensificarse durante las próximas décadas. Los firmantes recuerdan que la transición hacia una economía descarbonizada requerirá inversiones cercanas a 1,2 billones de euros para la modernización y ampliación de las redes eléctricas europeas hasta 2050.

Las organizaciones advierten de que estos costes de red representan una parte cada vez más importante de la factura eléctrica industrial y se están convirtiendo en una carga estructural que perjudica directamente la competitividad de las industrias europeas frente a otros mercados internacionales.

Además, subrayan que las industrias intensivas en energía operan con elevados niveles de eficiencia energética y que, en muchos casos, sus procesos productivos limitan técnica y comercialmente su capacidad para aportar flexibilidad al sistema eléctrico. Por ello, consideran que los nuevos modelos tarifarios dinámicos no deben penalizar a las industrias de consumo continuo durante los periodos de máxima demanda, ya que estas instalaciones contribuyen a la estabilidad del sistema y utilizan de forma especialmente eficiente las infraestructuras de red.

La declaración también destaca que la desaparición de consumos industriales estables podría provocar un aumento de las restricciones a la generación renovable y un incremento de los costes de red para el resto de los consumidores.

Aunque los firmantes reconocen que una red eléctrica europea moderna y optimizada es fundamental para garantizar el suministro de electricidad limpia, consideran imprescindible que las inversiones necesarias no se traduzcan en un incremento adicional de los peajes que soporta la industria.

Por este motivo, solicitan la creación de un marco armonizado a escala europea que preserve la integridad del mercado interior y evite que las diferencias entre los peajes aplicados en los distintos Estados miembros sigan aumentando. En concreto, proponen establecer para las industrias intensivas en energía un mecanismo similar al que ya existe para los productores de electricidad en virtud del Reglamento 838/2010 de la Comisión Europea.

La propuesta plantea que los peajes medios de red en cada Estado miembro se mantengan dentro de una horquilla determinada, por ejemplo, entre 0 y 1,2 euros por megavatio hora. Según las organizaciones firmantes, esta medida contribuiría a garantizar unas condiciones de competencia equitativas en el mercado interior, aportaría previsibilidad a los costes energéticos y favorecería las inversiones necesarias para continuar avanzando en la descarbonización industrial.

Asimismo, sostienen que la aplicación de este límite puede realizarse sin comprometer la estabilidad financiera de los operadores de red y que, además, las futuras inversiones en infraestructuras eléctricas deberán apoyarse en una combinación de instrumentos financieros privados y fondos europeos, en lugar de depender exclusivamente de la recuperación de costes a través de las tarifas.

Finalmente, las organizaciones consideran que esta medida contribuiría a recuperar la competitividad de la industria europea y manifiestan su disposición a colaborar con los responsables políticos para facilitar su rápida implantación.